Transformar un sentimiento en texto, tarea complicada. Se vuelve en imposible, cuando se desconoce totalmente que se siente. Por eso me atrae(s) tanto. Me habla de grises, y después solo me da blancos y negros. Me descoloca. De la misma forma, desde el primer día. Extremos opuestos. Enfrentados. Fases sin compensación. Ni equilibrio. Llegó tomándose la libertad de romper mis esquemas. Esos que llevaban establecidos el tiempo suficiente como para convertirse en ideales a los que aferrarme. A los que no soltarme jamás. Pero llegó sin esperarlo. Como un soplo de aire en una tarde de Agosto. No pude hacer nada para evitarlo. Tampoco quería. Y entonces pasó. Que del todo, pasó al nada. Y es verdad que nunca hubo un todo al 100%, y que quizás si hubo señales de un stop. Pero eran gritos silenciosos. Ahora dice que sabe que quiere. Y que además lo tiene. Pero no es lo que transmite a tiempo completo. Quizás sí, y sea yo quién no sea capaz de hacerse a la idea. Pero no puedo hacerme a la idea de algo que no tiene sentido.

La vida fluye entre frases de canciones, días de sol o lluvia, y viajes entre las páginas de los libros, aportándole motivos para soñar. Hay sueños y sentimientos que si nunca ven la luz, ni sienten el calor del sol, formarán a pasar parte de recuerdos olvidados que tarde o temprano acabarán congelándose de tal manera que nadie se acuerde de ellos. Los elegidos tendrán el privilegio de transformarse en textos que inunden tu mirada.
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Buff... increible, sinceramente, increible.
ResponderEliminarmuchas gracias (:
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