lunes, 5 de diciembre de 2011

"Encuentro"

Lo que vas a leer a continuación, es solo un fragmento. 
Una pequeña parte de las maravillas que puedes encontrar si lees "Encuentro" el primer libro de "La Saga Vaar-Lúne" un libro de Raúl Martín  http://vaar-lune.blogspot.com/ 
En él, la fantasía se mezcla con la realidad... 
Realidad que nadie puede evitar llenar de fantasías para evadirse de todo, 
pero quizás la fantasía no esté tan alejada de la realidad como nosotros pensamos...

 - Cielo - comenzó a decir-, encontrar a tu alma gemela, supone cosas más importantes para tu vida de lo que imaginas.
Jorge le señaló con la mano uno de los bancos que se encontraban en el parque y ambos se dirigieron hasta él para sentarse. La chica se sintió algo más tranquila, al darse cuenta de que sus palabras no habían molestado a su amigo, pero por lo que él le dijo, supo que le esperaba una nueva lección sobre las almas gemelas, el futuro y el destino. 
- Verás - continuó hablando -, desde que somos niños, y gracias a nuestra inocencia, soñamos con nuestro príncipe azul o nuestra princesa prometida. Al principio le damos un aspecto físico, lo más hermoso posible, sin preocuparnos de cómo es en su interior. Pero a medida que pasa el tiempo y los años, su físico pasa a un segundo plano y comenzamos a fijarnos más en el interior que queremos en esa persona. Cuando eso sucede, dejas de pensar en que sea alto, guapo y fuerte... y lo que piensas es que te ame de corazón, te respete como mujer y como persona; que valore cada sonrisa, cada lágrima y cada beso que le regalas. 
[...]
- Lo que buscas, es mirar a los ojos de esa persona y ver que todo es perfecto, que todo está en su sitio y que te sientes viva. - volvió a hacer otra pausa antes de proseguir - Buscas... que con su mirada te desnude el alma.
- Pero eso es imposible - le interrumpió Noemí - Algo así no existe.
Jorge siguió sonriendo, viendo como el anhelo se mezclaba con la tristeza en la mirada de su amiga.
- No confundas algo perfecto, con algo ideal - le dijo.
- Y ¿qué diferencia hay? - preguntó la chica.
El muchacho dejó escapar un suspiro y agachó la cabeza.
- Algo que es ideal carece de su opuesto - comenzó a explicar dirigiendo de nuevo la mirada a su amiga -. Si es un ideal bueno, todo es bonito y no hay nada malo. Si es un ideal malo... pues todo es malo y no hay nada bueno. Sin embargo, algo que es perfecto tiene cosas buenas y cosas malas. Las unas se complementan con las otras, haciendo que todo lo que te rodea esté en armonía.
- Y ¿qué tiene que ver eso con tu alma gemela? - preguntó la chica.
- Pues que esa persona es quién te complementa - respondió Jorge-. Esa persona es la que te hace sentir que la amas, incluso cuando discutes con ella; es la que conoce todo lo malo de ti y a pesar de todo te sigue amando y te acepta.
El chico volvió a mirarla con ternura.
- Es la que consigue que seas tú misma, sin miedo a que te pueda herir y te destroce el alma. Esa persona saca todo lo bueno y todo lo malo de ti.
Noemí no pudo evitar que una lágrima, se le escapara por la mejilla. Lo que le acababa de decir su amigo... era lo que ella buscaba, pero no lo encontraba. ¿Por qué?, se dijo para sí misma, ¿por qué no encuentro a esa persona?
- Por desgracia - continuó hablando Jorge -, vivimos en una sociedad en la que es más importante lo material, lo superficial y el aspecto físico que tenemos, que lo que realmente nos hace felices. Y cuando queremos hacer realidad alguno de nuestros sueños, nos decimos que es cosa del destino y que si tiene que ser, será. No luchamos por ello, sencillamente lo dejamos aparcado...













domingo, 4 de diciembre de 2011

Myself.

Me describiría como una persona inquieta, que no sabe estar sin hacer nada y eso es algo que llega a agobiarme. En los momentos en los que necesito relajarme me cuesta muchísimo desconectar. Le doy mil vueltas a las cosas. Demasiadas. Siempre doy un voto de confianza, peco de ingenua en ese sentido, pero supongo que es el voto que siempre me gustaría obtener por parte de los demás. Hasta hace poco tiempo, he antepuesto las preferencias del resto a las mías, y pocas veces me he puesto en mi lugar. Quizás por el miedo al que dirán, al quedarme sola o vete tú a saber qué. La vida ya me puso a prueba nada más asomar la cabeza al mundo, supongo que no me apetecía retarla más. Pero si no arriesgo no gano. Soy de esas personas que necesita la estabilidad de una relación, o al menos era lo que he pensado siempre, pero parece ser que el paso del tiempo me ha enseñado a que las etiquetas son de todo menos buenas. Así estamos mejor, aunque no niego que avanzamos. En ocasiones los ex si son buenos compañeros de una segunda parte. Quizás es que él es una excepción... Prefiero lo salado antes que lo dulce, pero me declaro una completa adicta al chocolate.  Odio el invierno y me encanta el verano, aunque adoro la sensación de acurrucarte bajo el edredón en las noches frías. Esté como esté, sonrío siempre. Siempre es una palabra que pasará a la historia. Escucho todo tipo de música, de un extremo a otro, si no lo hiciese creo que me faltaría algo ¿sería demasiado monótono no?  Echo de menos con demasiada facilidad, aunque estoy aprendiendo a controlarlo. El cine de terror no es lo mío, prefiero las películas que me hacen pensar y volver a darle una y mil vueltas a las cosas. Me gustan los colores vivos para mi ropa, aunque el negro también predomina en mi armario... y supongo que podría describirme con un montón de cosas más, pero para eso también quedan un montón de días. 




sábado, 3 de diciembre de 2011

Él es...

...poco atractivo, mimoso, despegado, adictivo, sorprendente, divertido, cabezota, loco, sensato, inmaduro, detallista, directo, fácil de enfadar, achuchable, paciente, espontáneo, complicado, extrovertido, leal, fiel, guapo, raro, fiestero y casero a la vez, desquiciante, empalagoso, sensible, astuto, cariñoso, sensual, fuerte, tímido, sencillo... especial, y en definitiva, diferente. Diferente a todo lo anterior,  a todo lo imaginado y eso es lo que le convierte en único. 



viernes, 2 de diciembre de 2011

Consciente.

De la necesidad absoluta de un abrazo tuyo.






















Consciente totalmente de que forma parte del pasado, que jamás llegará.



jueves, 1 de diciembre de 2011

Constancia.

Pasan los días y las horas hacen evidentes que el "nada" dejó de existir. Y al mismo tiempo que todo evoluciona sin necesidad de estereotipos, surge y reaparece la sensación de la duda. Supongo que es algo lógico, implícito en asuntos de dos. Pero hay diferencias que lo marcan todo. Anteriormente, la duda podía permanecer días y llegar a doler, pero las personas evolucionan y de una conversación en la que explotas, el resultado puede ser un aumento de la complicidad y un cambio de visión. Las palabras se quedan pequeñas al lado de los hechos. Hechos que rompen con toda duda posible y hacen que aumenten las ganas e ilusión. Que hacen momento especial, por pequeño que sea. Porque son constantes, visibles y palpables. Ya no hay intermitencias que valgan ni silencios que siembren dudas.