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domingo, 15 de mayo de 2016

Viajes...

Hasta hace poco, pensar en el último viaje me provocaba una profunda punzada en el estómago. El corazón se mantenía al margen, era como si lo hubiese borrado de su base de datos o como quiera que se llame ese espacio en el que guarda tanta información... No sentía. Solamente padecía.
Recordarlo era un enfado constante conmigo misma, con el mundo o no se que con qué...
Nada había sido como había imaginado, había sido un desastre, todo del revés y de la peor forma posible y mi cabeza lo reconocía como el lugar que marcó un antes y un después. El lugar que cambió todo. Eran días de los que no quería hablar. si hubiese podido, seguramente hubiese borrado cualquier signo que hiciese que todo aquello volviese a mi cabeza...
Hasta que un día, el valor me hizo una visita y sucedió. Todo explotó por los aires. Todos los sentimientos salieron de lo más profundo y la historia dio un vuelco.
Entonces entendí que lo único malo de aquellos días fue no aprovecharlos como debía, dándole más tiempo del merecido a algo que ya no dependía de mí. Qué yo ya había hecho todo y más, y que todo lo mal que estaba yendo, no eran más que señales que en aquel momento no entendía pero ahora, sé que todo era para bien.

Ahora aquellos días tienen otro significado y en lugar de ser el momento de caer en picado, simplemente fueron el final de un comienzo mucho mejor, y de que en ocasiones, dejar atrás en el más literal sentido, es la mejor manera de mirar hacia adelante.


domingo, 10 de abril de 2016

Reencontrar el norte.

Domingos de desayuno en la cama,
de ideas revoloteando en la cabeza,
de sol perezoso y frío sin vergüenza.
Domingos de volver a alzar el vuelo y
dejar atrás lo que un día hizo perder el rumbo.
Imposible plantearse una constancia, unas ganas...
Pero es que la vida es esto,
un constante cúmulo de acontecimientos impredecibles y
nunca sabes cuales van a ser las armas que
utilizarás para reencontrar el norte,
siendo en ocasiones,
dejar pasar el tiempo, la mejor de las opciones.
Es entonces cuando llegan los domingos
menos tristes, más productivos.
Domingos en los que la lista de prioridades cambia...
y poco a poco, el gris se va volviendo blanco. 



jueves, 31 de diciembre de 2015

2015.

2015... lo que tengo contigo son un cúmulo de sensaciones encontradas... Se supone que ibas a ser un buen año, no es que hayas sido del todo malo, creo que esperaba más de ti. O eso es lo que me hacía pensar mi superstición de no gustarme los números pares y la suma de tus números era par... eso me hizo pensar que podías ser diferente, mucho mejor, y en muchas cosas me has fallado.

Pero es que nada es lo que parece, y si el año pasado por estas fechas me dicen todo lo que iba a pasar durante estos 365 días, no me lo hubiese creído. Ha sido una montaña rusa, con muchos altibajos y tropezones, pero a la vez, me han hecho levantarme cada vez mucho más fuerte.

Durante los primeros tres meses fue como si pasase de puntillas, eso, o mi memoria de pez vuelve a hacer de las suyas, porque no puedo decir nada relevante de esos primeros 90 días, pero después... todo vino de golpe. 

Creo que has sido el año en el que más he llorado, pero también en el que mejor me he sentido conmigo misma y al fin y al cabo, eso es lo que realmente importa ¿no?. Si ahora echo la vista atrás, me doy cuenta de que me quité ese peso de encima que me impedía ser yo realmente. A veces la vida te hace creer algo totalmente diferente a la realidad, y cuando abres los ojos no hay nada mejor de esa sensación de saber que estás dando de nuevo lo mejor de ti y aunque seguramente el número de cosas mal hechas supere al de las buenas, vivir se trata de hacer lo que te hace feliz, lo que te hace sentir bien, y en aquellos momentos hice lo que sentía que debía de hacer y lo que me apetecía hacer.

Puedo decir que me siento orgullosa de haber dado todo y más en una situación en la que todo iba en dirección contraria, pero no se puede luchar siempre contra viento y marea y menos sin ningún aliciente que te empuje a hacerlo, que compense tu esfuerzo en lugar de ponerte más zancadillas en el camino y ahí es cuando llegó el momento de tomar decisiones. Las más complicadas en mucho tiempo, pero necesarias para poder seguir adelante.

Parece que cerrar puertas te abre otras ventanas y así fue, puede que haya gente que se ha ido, que haya dejado huecos y vacíos que ahora parecen imposibles de cubrir, que duelen y seguirán haciéndolo, porque el corazón no entiende de "te quieros de mentira", pero otras personas han vuelto, y es que cuando una relación, del tipo que sea, realmente es de corazón, el tiempo pone todo en su sitio y todo vuelve a su cauce.

2015, me has vuelto realmente loca con tus altibajos, mucho más de lo que estaba... pero has hecho que cumpliese metas, que me haya levantado tras cada caída y eso que alguna que otra no ha sido pequeña. Has seguido manteniendo a mis pilares fundamentales a mi lado, a toda mi familia y a la segunda familia, la que elegimos nosotros, amig@s que sin ellos las cuestas arriba hubiesen sido totalmente imposibles de subir. Y si todo esto fuese poco, al final tenías el As bajo la manga de traerme trabajo... Por todo esto creo que en el fondo te tendré siempre cariño, al fin y al cabo si todo hubiese sido lineal, sin altibajos, hubieses sido muy aburrido, y lo que importa de verdad se ha mantenido en su sitio.

Pero ahora tenemos que despedirnos, 2016 ya está llamando a la puerta, y no, no espero nada de él, he aprendido que vivir el día a día, disfrutándolo y hacer lo que realmente nos hace felices es lo más importante.




viernes, 18 de diciembre de 2015

Aprendes.

Cuando menos te lo esperas aprendes. Aprendes que no sirve de nada esperar, porque cuando llegan las cosas es justo en el momento en que dejas de esperarlas. Aprendes que cuando realmente le importas a alguien, puede que pasen días, meses, o años sin hablar, que por una cosa u otra hubo una vez que la relación terminó quemándose, pero que tarde o temprano el tiempo vuelve a poner todo en su sitio y a su lado sigue siendo casa porque nada a cambiado. Aprendes que no es malo darlo todo si es lo que realmente te nace. Que quedarse con las ganas solamente servirá para que a la larga termines arrepintiéndote de no haberlo intentado. La vida te pondrá ante situaciones en las que lo más coherente será a su vez lo que más te cueste y más miedo te dé, pero poner punto final es necesario para salir con vida de ese laberinto. Al principio duele, a la mitad y al final seguirá haciéndolo, pero es mejor ese daño que el que te genera continuar luchando por algo que no lleva a ninguna parte. Es mejor hacer las cosas bien, por mucho que cuesten, que hacerlas del revés generando un daño innecesario. Aprendes que todo sucede por algo. Que si una puerta se cierra, se abrirán otras, pero no puedes quedarte de brazos cruzados porque el tiempo vuela y eso es lo único que no vuelve. Aprendes que puedes caerte un millón de veces, pero serán las mismas que te levantarás y cada una de ellas serás fuerte que la anterior. Y todo lo que ahora duele llegará un día en el que simplemente serán motivos para seguir manteniendo la cabeza alta. Que lo mejor que te puede pasar es tener la conciencia tranquila y es lo que te hará escoger la única opción valida, continuar hacia adelante.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Bullets...

Hoy es miércoles y en vez de hacerme un café y desahogarme, tendría que estar publicando un post con una canción positiva, o triste, eso no importa, el miércoles es el día de la música en el blog, pero hoy, no es lo que necesito.

Por suerte o por desgracia, a días no logro encontrar la diferencia, desde el principio, la vida me puso a prueba. No esperó... Desde el primer día.  Quizás por eso, para bien o para mal, cada vez que tropiezo intento salir a flote por mi misma. Todo lo que he pasado, sin duda, me ha hecho vivir situaciones que una persona con una vida “normal”, jamás experimentará. Todo me ha hecho ser más fuerte que otras personas...

No me gusta hacer ver mi lado más débil y menos mostrarlo cuando caigo una y otra vez por la misma razón. No me gusta sentirme vulnerable y tan frágil cuando algo me hace daño, pero la vida es una continua sucesión de sorpresas, unas agradables y otras... Otras por mucho que lo tengan claro son como un puñetazo en el estómago. Y no puedo evitar preguntarme... Si la recompensa a hacer las cosas bien, es esto... Si hiciese lo contrario, ¿ entonces qué ?


No todo el mundo va a actuar o reaccionar como queremos, eso siempre lo he tenido claro, pero siempre he creído en unos mínimos... No cuesta tanto hacer las cosas bien, dar nuestro brazo a torcer y dejar historias del pasado de lado para no pagar los platos rotos con el resto. El orgullo no es buen compañero de viaje, ni el mejor consejero, todo es mucho más sencillo... Es tan simple como cuidar a las personas que queremos mantener a nuestro lado, no hacer de ellas el blanco fácil hacia el que dirigir todas las balas que hemos ido acumulando por el camino...

martes, 27 de octubre de 2015

✖️✖️✖️

Debería haber publicado ayer... Y también debería de buscar una forma de acordarme de todas esas ideas que se me ocurren justo antes de dormir, y que después, a la hora de ponerme a escribir no aparecen ni por asombro...
Y sí, no sería una mala idea dejar de pensar y de dar más vueltas absurdas que no me van a llevar a nada, pero supongo que existe una gran diferencia entre hacerte una idea sobre algo y realmente sentirlo o darte cuenta de ello cuando lo tienes “frente a tí”. En ese momento se hace realmente difícil...
Al menos, podrían volver las musas y ayudarme a sacar de aquí dentro todo este entresijo de ideas, sentimientos y rabia que llevo acumulado...
Es cómo ver todo desde un punto paralelo y no reconocer la historia... Porque si miro atrás y hace un tiempo me cuentan esto, pensaría que es la mayor estupidez del mundo... Pero ya ves... No sirve el aquí estamos... Ya no hay plural. Ya no hay más que decepción, vueltas y dudas absurdas...

domingo, 25 de octubre de 2015

Soy.

Soy todo lo que no ves
porque estás demasiado ocupado viendo lo que parezco.
Soy la niña que sigue jugando a que entiende la vida,
la mujer que siempre elige equivocado el bando
y la anciana que parece haber sido crucificada como Cristo 
de tantos puñales que atravesaron las palmas de su mano,
y ella,
sin embargo,
sigue tendiendo sus dedos a todo aquel que le pide ayuda.
Soy mi fracaso
resumido en poemas que algún día quedarán en una caja olvidada,
pero nunca se irán de la memoria agotada de mi madre
ni de su sonrisa inquebrantable.
Soy el avión imparable
una vez que ha tomado pista,
el aterrizaje forzoso
y el poso del café que nos tomamos al despertar después de aquella noche inolvidable.
Nota mental al descuidado:
Todos,
al final,
salimos a flote.
Lo que nadie advierte es que también flota el cadáver.


[ Texto de Loreto Sesma ]

lunes, 19 de octubre de 2015

Hoy es su día.

Hay una luz siempre cerca,
trae la oportunidad
a las princesas que sueñan
que todo puede cambiar
y aunque el camino es amargo
y sé que dolerá,
hasta el invierno más largo
muere rendido ante el mar.




Hoy, y todos es su día. El de todas esas super guerreras que se enfrentan y luchan contra uno de los peores monstruos que decidieron llegar y poner su vida patas arriba. Ellas son las verdaderas valientes.




domingo, 18 de octubre de 2015

Ganar perdiendo.

Llevo un rato pensando sobre qué escribir hoy. Bueno, más bien, sobre cómo escribir sobre lo que quiero transmitir, sobre lo que me quiero desahogar, porque el tema lo sé. Sólo me falta el cómo.

Creo que mi cerebro hoy está en stand by, o que mis neuronas han decidido que con estar toda la mañana estudiando y organizando la semana ya ha sido suficiente por hoy, que es domingo y que el máximo esfuerzo que debería hacer hoy es el de no dejar de comer chocolate mientras veo una serie detrás de otra. 

Pero bueno, a lo que iba... el otro día leí un artículo de opinión que venía a decir, muy resumidamente qué, perder, es otra forma de ganar, y me hizo pararme a pensar (un poco más, por si todavía era poco...)

Soy consciente de que he invertido tiempo, y no digo perder, porque creo que si haces lo que crees que debes en determinado momento no estás perdiendo tiempo sino invirtiéndolo en algo que esperas merezca la pena, y claro está, la inversión puede resultar nefasta... Puede que haya "perdido" una batalla a la que le puse mucho esfuerzo, mucha dedicación y ganas... pero ahora que todo ha girado hacia el lado contrario, estoy empezando a darme cuenta de que perder no es tan malo.

Tenía ganas de ganar en tiempo para mí, de ganar tranquilidad y perder de vista todo eso que hacia los días más grises de lo que ya eran. He perdido pero estoy empezando a ganar seguridad, y es que la peor pérdida no la he sufrido yo, sino alguien que no ha sabido valorar lo que tenía. 

Aún no me fío al 100% de mi misma... me da miedo que como esta semana, a mitad de los días algo me haga volver a tropezar, pero confío en que aprenderé de la pérdida  y terminaré transformando todo esto en ganancia.

Por el momento lo que si que tengo claro, es que me he ganado una tarde de domingo de relax, muy necesario para coger fuerzas y empezar una nueva semana a tope. 

viernes, 16 de octubre de 2015

Lo que te de la real gana.

¡ Por fin viernes ! 

Hay semanas que pasan volando y otras... que se hacen tan pesadas, que parecen eternas. La semana pasada fué tan eterna, que esta creo que ha pasado tan rápido por las ganas de que todo pase...

Han sido tan diferentes y tan iguales, que no sé con cuál de las dos me quedaría. Realmente con ninguna. Han sido demasiado mierda.

He tenido más “zancadillas” de las necesarias. Incluso alguna ha provocado una caída de esas que “escuecen”, la semana pasada pude con ellas, cumplí con los objetivos que me marqué, e incluso hasta surgieron metas nuevas. 

Pero esta semana, ni metas, ni objetivos ni ganas de seguir tirando de todo... Las fuerzas se me agotaron pensando más en el resto que en mí, y a pesar de que no sé qué es exactamente lo correcto cada vez creo que el único acierto es ser egoistas.

El otro día, escuché a Risto Mejide decir lo siguiente:

Hacer lo correcto es una asignatura muy extraña.
No puede estudiarse, nadie puede darte clases y
sólo puede aprenderse cuando el plazo
para presentarse al examen ya expiró.
Y sin embargo, por lo que más quieras,
más te vale que nunca,  jamás,
te quede pendiente.

Creo que hacía tiempo que no escuchaba algo con lo que estuviera tan de acuerdo. Es muy complicado acertar con las decisiones que debemos tomar, que podemos perdamos nosotros mismos tratando de encontrar la forma correcta de enfrentarnos al día a día...

Lo que cada vez tengo más claro, es que debemos de hacer las cosas con una finalidad: ser felices, y dejar de hacerlas solamente pendientes de agradar a los demás. No pasa nada por anteponernos a nosotros frente al resto. Es más, en determinados casos, debería ser obligatorio. No es ningún delito. Por eso...







miércoles, 14 de octubre de 2015

Trenes...

Aprendes a esconder el hacha de guerra en tu propio costado
para que no sea él el herido, y acabas tú sangrando... 

...Ojalá no me dejaras ir como haces siempre,
porque va a llegar septiembre y tal y como venga el frío,
te darás cuenta de que no fue mío lo que acabó esto para siempre.
Pero es que llega el momento en el que te cansas de ver pasar trenes,
una y otra vez, y quieres qué
de una vez por todas te esperen a ti y te digan
“personas como tú sólo pasan una vez en la vida y yo, no voy a perderte”


 

martes, 13 de octubre de 2015

Nada puede planearse.

Hoy no debería de haber post, pero es que tampoco debería haber fallado los dos últimos... Estoy empezando a plantearme que de verdad, nada puede planearse en esta vida. Porque cuanto más planees, peor saldrá todo.

Tenía una entrada preparada para el viernes, era tan fácil como darle a “publicar”, pero no... Mi cabeza siguió dando vueltas a lo mismo, y es que no sé a quién pretendo engañar, si no soy capaz de pasar página... El caso es que se me pasó por completo y durante el fin de semana pues por falta de tiempo no ha sido, pero si de ganas...

Después de una semana complicada el sábado y el domingo no iban a ser menos, y por si fuese poco, se les sumaba el lunes porque era fiesta. Qué sí, por una parte ha sido perfecto que hubiera “tanto día libre” y es que ahora mi cuarto, ese lugar donde me refugio de todo, donde trabajo, me inspiro, vamos, donde vivo prácticamente, está mucho más bonito ¡por fin he conseguido cambiarlo casi del todo! Pero por otra...  siguen pasando los días y nada cambia, creo que hasta empeora.

Cada vez veo más cerca la solución que jamás me imaginé, y no sé si lo que más pesa es el dolor, la pena, o una mezcla maldita de los dos... Y anoche me acosté con ganas de volver a ver un vídeo de alguien a quién admiro, que es capaz de hacer bonito el dolor, y al levantarme esta mañana al vacío que ya lleva acompañándome casi tres semanas y al que no me acostumbro, se sumaba el vacío de que su vídeo no estaba... Pero ahora que lo acabo de ver, vuelve a poner en su boca lo que soy incapaz de expresar y que es algo tan sencillo como :

“... a estas alturas, el puedo suena a miedo.
Ese paladar férreo que deja morderse la lengua
cuando no quieres escupir más dolor en palabras. 
Escribo mi mensaje de vete,
con la mirada de quédate y
la luz de una llamada perdida...

miércoles, 7 de octubre de 2015

Ya no

Hay canciones que llegan en el momento justo... Ese momento en el que te ahogas y no sabes de donde sacar fuerzas para continuar respirando... Pero entonces, alguien a quién sigues desde que empezó en el mundo de la música, estrena canción y te das cuenta de que todo es más sencillo de lo que pensabas...

 

Si todo intento ya es un disparate
¿Qué quieres?

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Como la vida.




Todos somos conscientes de que cada uno de nuestros actos tiene consecuencias. Por cada acción hay una reacción. Cada decisión que tomamos cambia nuestras vidas. Las lleva por un camino o por otro diferente. Lo que no somos capaces de imaginar es la clase de consecuencias que tienen nuestras decisiones. Necesitaríamos una capacidad de adivinación que nadie posee. A veces, pensamos que somos capaces de controlar esas consecuencias. Y por eso nos arriesgamos a tomar decisiones que sabemos que llevan implícitas un peligro. Cada acción tiene su reacción, cada acto su consecuencia, pero esta siempre es imprevisible. Como la vida.

[ Texto del libro "Apaches" de Miguel Sáez Corral ]

lunes, 28 de septiembre de 2015

Todo puede cambiar.



Todo pasa por algo. Cada vez lo tengo más claro. 
Cuando ponemos toda nuestra ilusión, nuestro tiempo, nuestras ganas y nuestras fuerzas en algo, o alguien, y nos esforzamos una y otra ves, olvidándonos hasta de nosotros mismos y el resultado no es el que esperábamos, nos hundimos. 
Damos miles de vueltas buscando respuestas o tratando de encontrar justificaciones absurdas para responder las dudas que nos surgen, los porqués. Tratamos de encontrar un punto en el que hayamos podido fallar. 
El principal error es nuestro. Estamos acostumbrados a ver solamente el lado negativo, pero si cambiamos el punto de vista desde el que analizamos lo que nos sucede, puede que nos demos cuenta de que si algo no ha terminado siendo como imaginábamos, quizás sea porque debíamos de ver más allá de esa única opción que nos planteábamos.
Y entonces algo sucede. Es complicado de explicar, pero si cambiamos el punto de vista y algo no termina como pensábamos, no sentimos una derrota más a nuestras espaldas. 
Todo puede cambiar si nosotros mismos queremos.

lunes, 10 de agosto de 2015

Agosto.




Agosto. Ese mes en el que todo el mundo se marcha, y yo, decido volver. Al menos esa es mi intención y para cumplirla es mejor no dejar las ganas de escribir guardadas en el fondo del cajón.

Es complicado mantener una rutina cuando no tienes demasiadas o más bien ninguna gana de... ¿nada? y si a eso le sumas, que sin esperarlo te pierdes... y pierdes el norte de lo que realmente quieres, por completo, todo se complica bastante más.

Desde hace 4 meses, sin esperarlo, todo dio un giro bastante importante y tomé la decisión de hacer a cada momento lo que realmente me apeteciese y sintiese que debía hacer. Puede que haya descuidado bastantes objetivos personales, puede no, realmente ha sido así, pero no me arrepiento de nada. Me he sentido como hacía tiempo que no me sentía y si he apostado por algo que mi cabeza y mi corazón me pedían a gritos hacer, prefiero no quedarme con las dudas de no haberlo intentado. 

¿Resultados? el tiempo lo dirá. Si he hecho algo más, ha sido tomar la decisión de vivir el hoy, y si aún hay motivos por los que seguir creyendo en algo, no dejar de hacerlo. Quizás, esté volviendo a caer en el mismo error de callar más que hablar, pero todos tropezamos con la misma piedra más de una vez.

Agosto. Ese mes que antes adoraba y ahora simplemente es un mes más. Por eso era el momento de hacer algo diferente a la rutina adquirida y poco satisfactoria en la que me encontraba inmersa. Agosto también puede ser el mes de los nuevos objetivos.

miércoles, 15 de julio de 2015

desorden emocional

El desorden emocional de este mundo cada día es más evidente. Eso que algunos llaman locura, es la mejor de las corduras que una persona puede experimentar. La “normalidad” bajo la que viven algunos, es tan poco normal como esta maldita distancia que nos separa & nos une tanto a la vez. Pero créeme que cuanto más difícil, más ganas. Y cuantas más tonterías tenga que “soportar”, menos me importan. Y es que lo único importante es que una noche más, tú lado de la cama seguirá estando vacío y seguiré guardando tus besos bajo llave...

lunes, 29 de junio de 2015

Complicarme la vida.

Siempre nos dicen que debemos luchar por lo que queremos y que si lo damos todo de nosotros mismos, antes o después obtendremos nuestra recompensa. Pero son pocos los avisos o advertencias sobre qué pasa cuando se rompe esa regla. O sobre como actuar a partir del momento en el que darlo todo simplemente sirve para desgastarte por dentro...

Creo que una de las cosas más complicadas de definir, es el estado de ánimo en que te encuentras, cuando sabes que algo que ni siquiera había empezado, no va a llegar a ninguna parte. Es complicado saberlo desde el principio. Saber que hay un 99'9% de posibilidades de que nada salga bien, es el “entre la espada y la pared” más jodido de solucionar. Porque saberlo cuando aún ves resquicios de posibilidades de que todo se puede salvar, das todo y más de ti para que sea así. Y entonces sin saber cómo ni cuando, sientes que algo ha cambiado, que ya no es lo mismo... 









Lo peor de todo esto, no es que yo lo supiera, es que, eso que tú tanto buscabas, eso que te llevó a aferrarte a mis 24 h dedicadas en exclusiva a ti, a ti ya no te importa, y ha pasado a ser parte de mí. Y sé que no debo, que no te he fallado en nada, más bien, me he fallado a mí, pero ¿porqué nada tiene resultado? Tal vez la respuesta sea que esto no lleva a ningún lugar, y no hay más razón que el simple hecho de dejar de buscar(te) un camino...

miércoles, 17 de junio de 2015

Return...






Es complicado volver
cuando ni siquiera sabes por qué camino te fuiste.
Es complicado volver
cuando sabes que aún estás perdida.
Es complicado volver...
pero nadie dijo que lo complicado
fuese imposible.



jueves, 14 de mayo de 2015

Lo malo no cuenta.

En ocasiones se me olvida que tengo la espalda reconstruida a base de heridas, y que muchas de ellas aun ni siquiera han cicatrizado. Se me olvida todo lo malo qué vivimos, aunque en el fondo, no tengo realmente claro si fue tan malo... Dejémoslo en que fue menos bueno, pero es cómo si nunca hubiese existido, o que por arte de magia, se hubiese borrado y solamente queda todo lo bueno de esta historia.  
Entonces, todo lo positivo, que en verdad, no es poco, vuelve a aparecer y se convierte en el protagonista en todo esto, dándome el suficiente empuje como para armarme de valor y tirar hacia adelante. De ti, de mi y de lo que quiera que sea.
Pero ahora, no te voy a mentir...  hay cosas que mi cabeza no deja de gritarme, y otras que dan vueltas y hacen que surjan algunas dudas. Supongo que si no fuese así, sería demasiado bonito como para ser real, y míranos, aquí seguimos, al pie del cañon después de no se ya cuanto tiempo. Pero ahora no es el momento de que todas esas nubes salgan a la luz, pero llegará el día en que las pongamos sobre la mesa. Quién sabe, puede que simplemente sean espejismos sin ningún peso, ni valor y se esfumen como el humo del cigarro que te acabas de fumar mientras me repetías mil y unas veces "gracias por no soltarme nunca". 
Ni tú ni yo somos superhéroes, pero está claro que en los peores momentos es cuando más se conoce a las personas, y aunque sabía que mi intuición no me fallaba cuando mi imagen de ti era más buena que mala, ahora he podido comprobar con toda certeza que no me equivocaba. Qué en realidad, lo único que te falta es ese cariño que solo nos dan las personas especiales, y que no nos diferenciamos tanto porque tú también te aferras a cualquiera que te de un beso de buenas noches. 
Saldrás de esta. No sé qué pasará con nosotros, muchas cosas han cambiado. Y sí, también las pondremos encima de la mesa junto a las dudas, pero ahora, ahora somos más fuertes que nunca y eso es con lo único que tienes que quedarte.