jueves, 3 de octubre de 2013

Lo malo es bueno

He aprendido que lo que hoy duele, mañana será el colchón que me ayudará a que los golpes no sean tan duros.
Y que en verdad, no todo es tan grave. Tanto tropiezo en realidad es un beneficio, porque cada uno de ellos hace, que el próximo duela mucho menos.

martes, 1 de octubre de 2013

it's time to...

"qué triste es que dejases escapar la oportunidad
de tener más de lo que nunca nadie te dio
y te hayas dejado vencer por el miedo"


Now, it's time to a new life.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Ruinas.

Todo se acaba. Llegan los cambios, y con ellos las nubes. Y por mucho que queramos soplarlas y dejar paso libre al sol, este no va a salir cuando nosotros queramos. 
Se vuelve todo cuesta arriba, y cuando intentas algo una, dos, tres y hasta cuatro veces y no obtienes los resultados que esperabas, quizás sea momento de dejar de intentarlo una vez más. 
Tengo claro lo que quiero, pero mucho más aún lo que no quiero. Ya dí todo lo que pude y más durante mucho tiempo. No quiero tanto, pero sí un mínimo. Es lo justo para reconstruir las ruinas en las que el pasado convirtió mi vida. 

martes, 24 de septiembre de 2013

Tropiezos con la soledad.








Te necesito aquí. A mi lado. Susurrándome al oído que todo irá bien. Que el equilibrio estará presente. O mejor, me lo dibujas letra a letra en mi espalda. Con la yema de tus dedos... O en el centímetro cuadrado de piel que más rabia te dé. Llevas mucho sin aparecer por aquí, y que me obligues a permanecer tanto tiempo al lado de la soledad me produce por segundos percibir la misma sensación de estar sobre la cuerda floja. Supongo que hoy... Tampoco vendrás a salvarme y una noche más, volveré a imaginarme tus besos y a soñar con tus abrazos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Adiós verano.



Se va el verano y ahora es cuando supuestamente,
 debería llorar ¿no? 

Pero no puedo llorar por algo que no me da pena que termine, bueno en parte sí, pero solo por el rollo este de tener que ir con mil capas de ropa, de los días sin sol y la odiosa lluvia. Por nada más, porque ni de lejos ha sido el verano de mi vida, si no, más bien todo lo contrario en todo su esplendor. Pero realmente tengo ganas de este adiós. De una nueva estación, de una nueva rutina, que, aunque en dos semanas ya la estaré odiando, estoy segura de que me aportará esa estabilidad que necesito. 

No sé, tengo esa sensación, que a pesar de que todo va a ser nuevo y nada fácil, viene cargado de un montón de cosas buenas, y el otro día ya me pasó y no me equivoqué, espero que ahora tampoco me falle mi intuición.

Está claro, que si "te quedas dormid@ en los laureles" el éxito o la satisfacción de las cosas bien hechas no van a venir cogidos de la mano y llegar a ti por arte de magia, y como estoy más que dispuesta a poner de mi parte el 200%, ya sólo por eso, valdrá la pena dar un salto más. Además, si algo he aprendido esta semana, es que si esperas que llegue algo, o no llega o tarda en hacerlo más que nunca, y sin embargo no merece la pena tirar la toalla, porque el mantener viva la ilusión en algo, te brinda la oportunidad de que la vida te sorprenda con un montón de cosas buenas, y que compartiré con vosotr@s a lo largo de esta semana, ¡la semana de los cambios! .