martes, 12 de junio de 2012

Pereza.

El mundo me da demasiada pereza cuando me paro a pensar en circunstancias o hechos que ocurren a mi alrededor, en personas que siguen dejando trenes y no piensan en labrarse un futuro cuando podrían tenerlo al alcance de sus manos, y piensan que el mundo siempre seguirá girando a sus pies. Personas que podían tenerlo todo y decidieron dejarlo escapar por meros caprichos que a lo largo del tiempo, en lugar de llenar vacíos los han acentuado. Me da pereza que el lema de la gran mayoría sea el quedar bien, o el aparentar lo que no se es. Me da pereza toda esa gente que grita a los cuatro vientos que sus amigos lo son todo y a la hora de la verdad, se van con los primeros que pasan por su lado.



Me da pereza el mundo en el que vivimos. Me da pereza que sean días de verano y no haga calor. Me da pereza esta distancia, me da pereza querer y no poder...


martes, 5 de junio de 2012

Yo que...


...a la vida le he dao un montón de bocaos aún tengo hambre, 
y sin alardes pateo por este jaleo en busca de aire, 
pues se que tarde o temprano 

vendrá una mano sin miedo a cobrarme 
y esta no se anda con cuentos, ni pierde el tiempo ni viene en balde. 
(No viene en balde…).
Así que voy a seguir en este festín orquestao por los años, 
pillando de aquí y de allí, 
limando los tajos y los golpes bajos 
leyendo las cicatrices de las heridas que adornan mi vida 
que a poco que se descuida se vuelve a cortar 
y me unto con sal y sano enseguida, 
le doy al panal otra ristra de muerdos 
y guardo el recuerdo pa que no digan que fue un farol, 
y busco timón si voy a la deriva 
y me hago terrón pa no entrar en la criba 
y si en la pelea sufro desgarro me arreglo con barro.
Y subo al carro de la vida, 
a seguir batallando mientras vayan quedando cartas pa la partida, 
y subo al carro de la vida, 
del que empujan los años y tiran los días… 
del que empujan los años y tiran los días
Y yo que he tenío algún aviso, 
con más gana piso por estos lares, mostrando mis malabares, 
cogiendo oficio hasta que me gaste. 
Sabiendo que mi fortuna no sólo es la luna también son mis pasos, 
y si mis pasos no avanzan me las apaño. 
Y como del cielo, bebo de charcos, 
marco tu cuerpo en mi retina, 
y bajo una encina tiendo tus besos para dormir, 
y me despierto y busco alegría 
pruebo sabores que trae el nuevo día, 
y cojo de guía la cola de viento que a mi pecho amarro...
Y subo al carro de la vida, 
con lo bueno y lo malo que tienen los palos que nos endiñan, 
y subo al carro de la vida, 
del que empujan los años y tiran los días… 
del que empujan los años y tiran los días...
Hoy te quiero a mi lado por si sufro averías.

lunes, 4 de junio de 2012

100% yo.

Nunca he sido de ese tipo de personas que pertenece a un grupo de amigos del colegio, a otro del barrio, a otro del instituto, ni tampoco del trabajo. A pesar de todo lo bien que lo pintamos en la sociedad, creo, y afirmo, que me ha tocado vivir, en un mundo que para nada está preparado para reaccionar ante las diferencias. A amoldarse a ciertos cambios de planes y a "soportar" determinadas "cargas". 
Muy pocas veces hablo de este tema, no porque no lo tenga asimilado, sino porque pienso que no es necesario estar recalcando contínuamente algo que es evidente. Sí, soy diferente, tu andas y yo voy en silla de ruedas, pero ¿y qué? tu también eres más alto que aquel que va tres pasos más atrás que tu, y ella es rubia y yo morena, ellos no llevan un cartel en el que ponga si mido tanto y tengo el pelo de tal color, ya se ve, pero todos, todos, tenemos dos ojos, dos orejas, una boca y una nariz, pero sobre todo, todos somos personas.

Y no me importa, que gente que llega a mi vida se vaya por el mismo sitio que ha venido. Sé, que con muchas de esas personas, me he portado lo mejor que he podido, y sí, es verdad, antes, me caracterizaba por callarme y bajar la cabeza cuando la gente me daba de lado, pero ahora me rio de toda esa gente, porque mi incapacidad de andar es algo físico, pero su incapacidad de ponerse en el lugar del otro es algo psicológico, mucho más difícil de tratar, y además, esas personas que simplemente buscan el aparentar, el evitar que les vean con determinado tipo de gente, no son más que meras fachadas que carecen de personalidad.

Puede que mi grupo de amigos no sea nada amplio, o que muchos de ell@s vivan en ciudades diferentes, pero son personas que a lo largo de todo el tiempo que llevan a mi lado han atado los lazos más fuertes en lugar de deshacerlos. Y tu, que estás leyendo mi blog, si no lo sabías, ahora ya lo sabes, no puedo andar no, desde mi punto de vista cotidiano tengo un máster en posar la primera mirada en el culo de los que van por delantes pero ¿y qué? Si a ti te importa, a mí, lo más mínimo, si por eso ya te crees superior a mi, ten cuidado que el golpe al caer de las nubes va a ser serio, y lo siento, pero si todo eso es así, aquí no hay sitio para ti.

domingo, 3 de junio de 2012

Como el humo... Se esfuma.

¿Sabes? Todo aquello que dijimos en aquellos primeros días ya ni siquiera es humo. Las intenciones se perdieron en el momento que nos perdimos el respeto e invadimos el espacio del otro. No quiero saber nada de tus problemas, esos que tanto daño nos hicieron y acabaron convirtiéndose en nuestros. Ni de tu gente, esa a la que le negabas en repetidas ocasiones que existiese un nosotros. Y de ti... De ti no es que no quiera, es que no puedo permitirme seguir destrozando mi yo. Mantente al margen, el nosotros se esfumó.

sábado, 26 de mayo de 2012

Trampas con doble dirección

Es demasiado difícil mantener la respiración con calma en los puntos álgidos de la lucha cabeza corazón...









Que sencillo es opinar o aconsejar ante las trampas que la vida le pone al resto, y ahora que un millón de dudas e inseguridades son las que llenan mi cabeza, ni si quiera se por donde empezar. Es muy complicado saber que lo que quieres no es lo que te conviene, es jodidamente duro irse a la cama con la misma sensación de vacío desde hace tantos días... pero es mucho peor después de sus palabras... Ya no encuentro la forma de explicárselo, para nada quiero su ausencia, pero juntos solo podemos hacernos daño...