lunes, 9 de mayo de 2011

Nunca he tenido el corazón tan rojo.

Si me preguntas porqué, las razones me salen solas. Fue sin buscarlo y sin esperarlo, llegaste y parecía que estabas ahí desde siempre. Sabes escuchar y sin que te diga nada me entiendes. Haces que hasta lo más negro se vuelva blanco, eres consecuente con tus actos y aunque venimos de mundos completamente diferentes eres completamente transparente. A día de hoy, me confieso totalmente adicta a ti, enganchadísima. ¿Lo que más me gusta? Todo, pero sobre todo el poder hablar, razonar, el sabernos pedir perdón, no tener que controlar nada, dejarme llevar a tu lado, ha  sido lo mejor que he podido hacer en mucho tiempo.


domingo, 8 de mayo de 2011

Cuanto más tienes, más quieres.

¡Qué gran verdad! y es que por muchas horas que pasen a su lado, por muchos minutos que esté sin separarme de él, siempre quiero más. Es tan raro... que no termino de acostumbrarme y ni él ni yo sabemos como reaccionar en determinados momentos, y es que hasta en los cuentos hay pequeñas nubes de tormenta... pero cuando no pasan ni dos minutos y viene y me abraza y no deja de repetirme que me quiere todo eso se olvida. Y así, sin esperarlo, sin pensarlo hemos llegado al primer capítulo, y lo mejor de todo no es que sea un día especial por que el  calendario señale determinada fecha, no, es que todos los día a su lado son especiales.

sábado, 7 de mayo de 2011

Si nos volvemos a ver...



...recuerda, que tuvimos el corazón partido por la mitad.




http://youtu.be/Mbe_sOylVw8

viernes, 6 de mayo de 2011

Aunque aparentemente sea tarde

En mi cuarto tengo un rincón lleno de recuerdos. Recuerdos en forma de fotos, momentos guardados que llenan mi espacio de sonrisas cuando al mirarlas, vuelven a mi mente la conversación, el día, la persona... Y en otro de los rincones, hay tres cajas, llenas de recuerdos, papeles, cartas, pulseras... todo de personas especiales. Esta bien tener este tipo de cosas. Hay días que me dedico a leer viejas cartas, o a ver entradas de todos los conciertos a los que he ido... pero en el fondo ese tipo de recuerdos tan solo están plasmados en algo físico, algo material, que puede acabar perdiéndose... sin embargo, algo que nunca perderemos serán los recuerdos que nuestra mente pueda llegar a guardar... esos que incluso mucha gente ni si quiera conoce, miradas, conversaciones, confesiones, gestos... Creo que de momento se quedarán ahí, bajo mi custodia. Son todos buenos, a pesar de las dudas. Incluso hasta los malos han entrado a formar parte de ese grupo. Tanto unos como otros  me han enseñado mucho, aunque no lo parezca, aunque aparentemente sea tarde.

domingo, 1 de mayo de 2011

Arrivederci.

Hay veces en las que me apetece plantarme delante de su cara y preguntarle que si es gilipollas... pero como se que la respuesta es sí, paso. 





Que se quede con su vida, que la mía va de puta madre.