lunes, 11 de octubre de 2010

Es demasiado tarde.

Quedan muchas horas, muchos días por delante en los que mirará esa maldita pantalla... testigo de tantos momentos... Ninguna de esas veces se encontrará frente algún gesto por su parte, ni tampoco quiere hacerlo. Si así sucediese le costaría mucho más aún alzar el vuelo. Sería una lucha directa frente a un precipicio en el que no quiere volver a caer. No puede permitírselo. En el ambiente aún planean las dudas, los porqués. Es demasiado pronto. Por mucha agua que caiga ahí fuera, no conseguirá arrastrar con ella sentimientos tan puros de un solo golpe... siempre será demasiado pronto para olvidar. Es totalmente consciente de que por mucho tiempo que pase siempre habrá algo que le traiga recuerdos. Tan solo necesita que ese mismo tiempo, sea el encargado de borrar la tristeza. Rellenar los vacíos con el lado positivo, exprimiendo al máximo todo lo que ha sido capaz de aprender. Pero los recuerdos, siempre estarán ahí. Síntoma de que siempre habrá algo que echará de menos. Sabe, que esa no era la vida que siempre quiso tener. Que a veces por mucho que se quiera, las relaciones se vuelven imposibles, y seguir atando vidas solo puede acarrear daños. Es una constante espiral, a la que debieron frenar el ritmo mucho antes. Pero se equivocaron desde el mismo momento en que se dejaron llevar. Ahora es demasiado tarde.

domingo, 10 de octubre de 2010

Grr gRR todo.

Dijeron que sería para siempre.





I n f i n i t o




Pasaron tormentas, desolación, distancia y desconcierto. Se sirvieron de pequeños ratos colmados de grandes conversaciones. Las palabras les llevaron  a ese punto en el que se dieron cuenta de que todo era de verdad. Que su amor fué, era y será... 






 ...i n f i n i t o.

Corazón de mimbre.

Quieto parao, no te arrimes, 
ya son demasiados abriles 
para tu amanecer desbocao, 
mejor que me olvides,
yo me quedo aquí a tender mi pena al sol
en la cuerda de tender desolación,
luego empezaré a coser tequieros en un papel
y a barrer el querer con los pelos de un pincel...








...decidió que ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y revolcón, de trovadores de contenedor.

sábado, 9 de octubre de 2010

Barbie de extrarradio.


En la guerra, como en el amor, todo vale y siempre queda un perdedor. Normalmente pierde el que quiere más al igual que en una mesa de blackjack. Me olvidaré de tu amor de garrafón, me olvidaré de tus besos de judas, hoy voy a darle a mi pobre corazón un par de capas de alguna pintura que borre las humedades que le han dejao tus recuerdos.

Tejiendo defensas.

Reutilicé durante mucho tiempo los hilos de la soledad y tejí mi propia defensa para proteger los momentos en los que esta decide reaparecer. Siempre ha estado ahí. Pero en ocasiones decide alejarse, desaparecer.  No es más que una burla. Pasado un tiempo vuelve. Lo hace con toda su fuerza. Pero esta vez, el tiempo no se ha quedado de brazos cruzado. Ha seguido deshaciendo la madeja que la formaba. A entrelazado las hebras creando una capa alrededor del corazón y los sentimientos. Las puntadas duelen y seguirán doliendo. Serán periodos difíciles, complicados, en los que quizás la angustia se llegue a acercar. Pero serán eso, periodos  al fin y al cabo, que tendrán un final.