lunes, 10 de agosto de 2015

Agosto.




Agosto. Ese mes en el que todo el mundo se marcha, y yo, decido volver. Al menos esa es mi intención y para cumplirla es mejor no dejar las ganas de escribir guardadas en el fondo del cajón.

Es complicado mantener una rutina cuando no tienes demasiadas o más bien ninguna gana de... ¿nada? y si a eso le sumas, que sin esperarlo te pierdes... y pierdes el norte de lo que realmente quieres, por completo, todo se complica bastante más.

Desde hace 4 meses, sin esperarlo, todo dio un giro bastante importante y tomé la decisión de hacer a cada momento lo que realmente me apeteciese y sintiese que debía hacer. Puede que haya descuidado bastantes objetivos personales, puede no, realmente ha sido así, pero no me arrepiento de nada. Me he sentido como hacía tiempo que no me sentía y si he apostado por algo que mi cabeza y mi corazón me pedían a gritos hacer, prefiero no quedarme con las dudas de no haberlo intentado. 

¿Resultados? el tiempo lo dirá. Si he hecho algo más, ha sido tomar la decisión de vivir el hoy, y si aún hay motivos por los que seguir creyendo en algo, no dejar de hacerlo. Quizás, esté volviendo a caer en el mismo error de callar más que hablar, pero todos tropezamos con la misma piedra más de una vez.

Agosto. Ese mes que antes adoraba y ahora simplemente es un mes más. Por eso era el momento de hacer algo diferente a la rutina adquirida y poco satisfactoria en la que me encontraba inmersa. Agosto también puede ser el mes de los nuevos objetivos.

miércoles, 15 de julio de 2015

desorden emocional

El desorden emocional de este mundo cada día es más evidente. Eso que algunos llaman locura, es la mejor de las corduras que una persona puede experimentar. La “normalidad” bajo la que viven algunos, es tan poco normal como esta maldita distancia que nos separa & nos une tanto a la vez. Pero créeme que cuanto más difícil, más ganas. Y cuantas más tonterías tenga que “soportar”, menos me importan. Y es que lo único importante es que una noche más, tú lado de la cama seguirá estando vacío y seguiré guardando tus besos bajo llave...

lunes, 29 de junio de 2015

Complicarme la vida.

Siempre nos dicen que debemos luchar por lo que queremos y que si lo damos todo de nosotros mismos, antes o después obtendremos nuestra recompensa. Pero son pocos los avisos o advertencias sobre qué pasa cuando se rompe esa regla. O sobre como actuar a partir del momento en el que darlo todo simplemente sirve para desgastarte por dentro...

Creo que una de las cosas más complicadas de definir, es el estado de ánimo en que te encuentras, cuando sabes que algo que ni siquiera había empezado, no va a llegar a ninguna parte. Es complicado saberlo desde el principio. Saber que hay un 99'9% de posibilidades de que nada salga bien, es el “entre la espada y la pared” más jodido de solucionar. Porque saberlo cuando aún ves resquicios de posibilidades de que todo se puede salvar, das todo y más de ti para que sea así. Y entonces sin saber cómo ni cuando, sientes que algo ha cambiado, que ya no es lo mismo... 









Lo peor de todo esto, no es que yo lo supiera, es que, eso que tú tanto buscabas, eso que te llevó a aferrarte a mis 24 h dedicadas en exclusiva a ti, a ti ya no te importa, y ha pasado a ser parte de mí. Y sé que no debo, que no te he fallado en nada, más bien, me he fallado a mí, pero ¿porqué nada tiene resultado? Tal vez la respuesta sea que esto no lleva a ningún lugar, y no hay más razón que el simple hecho de dejar de buscar(te) un camino...

miércoles, 17 de junio de 2015

Return...






Es complicado volver
cuando ni siquiera sabes por qué camino te fuiste.
Es complicado volver
cuando sabes que aún estás perdida.
Es complicado volver...
pero nadie dijo que lo complicado
fuese imposible.



jueves, 14 de mayo de 2015

Lo malo no cuenta.

En ocasiones se me olvida que tengo la espalda reconstruida a base de heridas, y que muchas de ellas aun ni siquiera han cicatrizado. Se me olvida todo lo malo qué vivimos, aunque en el fondo, no tengo realmente claro si fue tan malo... Dejémoslo en que fue menos bueno, pero es cómo si nunca hubiese existido, o que por arte de magia, se hubiese borrado y solamente queda todo lo bueno de esta historia.  
Entonces, todo lo positivo, que en verdad, no es poco, vuelve a aparecer y se convierte en el protagonista en todo esto, dándome el suficiente empuje como para armarme de valor y tirar hacia adelante. De ti, de mi y de lo que quiera que sea.
Pero ahora, no te voy a mentir...  hay cosas que mi cabeza no deja de gritarme, y otras que dan vueltas y hacen que surjan algunas dudas. Supongo que si no fuese así, sería demasiado bonito como para ser real, y míranos, aquí seguimos, al pie del cañon después de no se ya cuanto tiempo. Pero ahora no es el momento de que todas esas nubes salgan a la luz, pero llegará el día en que las pongamos sobre la mesa. Quién sabe, puede que simplemente sean espejismos sin ningún peso, ni valor y se esfumen como el humo del cigarro que te acabas de fumar mientras me repetías mil y unas veces "gracias por no soltarme nunca". 
Ni tú ni yo somos superhéroes, pero está claro que en los peores momentos es cuando más se conoce a las personas, y aunque sabía que mi intuición no me fallaba cuando mi imagen de ti era más buena que mala, ahora he podido comprobar con toda certeza que no me equivocaba. Qué en realidad, lo único que te falta es ese cariño que solo nos dan las personas especiales, y que no nos diferenciamos tanto porque tú también te aferras a cualquiera que te de un beso de buenas noches. 
Saldrás de esta. No sé qué pasará con nosotros, muchas cosas han cambiado. Y sí, también las pondremos encima de la mesa junto a las dudas, pero ahora, ahora somos más fuertes que nunca y eso es con lo único que tienes que quedarte.