martes, 20 de diciembre de 2011

Todo nace de nuevo.

Me encanta la música... perderme en mi mundo con sus melodías, sentirme identificada con sus letras. Es como cuando un olor te recuerda a algo o alguien, a mi me ocurre lo mismo con las canciones. La música es el mejor método para salir de los baches, para resurgir de los fondos pozos en los que algunas veces nos metemos sin quererlo...

...y hoy, descubrí una nueva melodía con las palabras idóneas para que sin querer, su recuerdo volvíese a mi.



 Todo nace de nuevo... 
No pido perdón por querer arañar tu presencia otro poquito más... 
...no pido perdón... 
¿quién no tiró alguna vez piedras a la luna?

lunes, 19 de diciembre de 2011

Nuevo camino.

Puede que por el hecho de que hasta ahora, todos los caminos me hayan llevado a finales no demasiado buenos, mi miedo se refugie en esas pasadas experiencias y haya veces que le exija demasiado. Digamos que es como una forma de autodefensa innata que de forma incontrolable toma vida y forma propia cuando los sensores de un posible obstáculo se activan.

Pero ahora, he emprendido el camino de las nuevas oportunidades. En él, prima el relajarse, disfrutar y darle mayor importancia a las cosas bonitas,  como por ejemplo los pequeños detalles que cada vez aumentan en número.

Me gusta que a su forma me busque cuando me necesita y que cada día me busque un poco más. 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Ni lo quiero, ni lo necesito.

El otro día leí algo escueto, pero contundente. Hizo desaparecer todas mis dudas en una milésima de segundo, acerca de si estoy haciendo bien las cosas o no. La frase en cuestión decía:

"Deshecha todo lo que no te haga sentir vivo"

 Por eso, me dan lo mismo kilómetros, tiempos, momentos o derivados. TODO lo que tengo ahora a mi alrededor me aporta algo bueno. El resto ni lo quiero ni lo necesito.



sábado, 17 de diciembre de 2011

Tengo miedo, pero me hace sonreír.

Podría describir una historia sin altibajos, repleta de sonrisas, cosquilleos en el estómago y demás empalagosidades generadas a raíz de un cúmulo de meses sumados a una lista compartida con otro ser de este planeta. Pero si transcurriesen así los acontecimientos ni sería sincera, ni seríamos nosotros.
Es falso afirmar rotundamente que esté 100% segura de algo en esta historia, porque tengo miedo a no estar haciendo lo correcto, e incluso a estar siendo pagada con la misma moneda del pasado... no es que no confíe en él... porque si no lo hiciese, no compartiríamos tantas cosas, pero creo que es normal que exista esa parte de temor a volver a caer. 
Lo que si que puedo afirmar, asegurar o como queráis llamarlo, es que a día de hoy, soy capaz de sonreir, y es una sonrisa plena, provocada por todas las cosas buenas que ahora tengo a mi alrededor, y que, después de una mala racha me han hecho ser capaz de remontar el vuelo. Y por su puesto una parte que tiene mucho que ver en todo esto, es él. 
No es porque exista la perfección en esto que tenemos, pero es que no la necesito... así, a nuestra manera, me provoca esos impulsos de locura, consecuencia de las dosis de adrenalina que solo él sabe darme. No empezamos siendo amigos, ni si quiera conocimos. De la noche a la mañana pasamos de ser dos, a ser uno... demasiada responsabilidad que ninguno de nosotros estaba preparado para asumir... quizás por eso en aquél momento todo se acabó... pero nunca se apagó... con el tiempo hemos aprendido a ser cómplices, a ser amigos, a respetarnos, a necesitarnos.
Ni le veo todos los días, ni duermo a su lado cada fin de semana, pero me demuestra que está ahí, que aunque no me diga te quiero, lo siente. Si por él fuese se pasaría las 24h del día haciéndome rabiar. Es un niño grande que poquito a poco a sabido ganarse mi corazón. Ni él ni yo, sabemos donde nos llevará todo esto, pero a día de hoy, él ha sido el único que jamás me ha dejado sola, jamás. Ya dejé demasiados caminos a medias de recorrer por el mero hecho de fijarme metas, objetivos o por el simple hecho de encasillarnos bajo modelos estipulados por la sociedad. Somos nosotros, ¿qué importa el resto?


viernes, 16 de diciembre de 2011

El problema de los secretos.

Algo que la gente olvida es lo bien que se siente uno cuando libera sus secretos, sean buenos o malos, al menos han sido destapados te guste o no. Una vez que los has destapado no tienes que esconderte tras ellos nunca mas, el problema con los secretos es que incluso cuando crees tenerlo todo controlado, no lo esta.






(Anatomía de Grey)