domingo, 15 de mayo de 2016

Viajes...

Hasta hace poco, pensar en el último viaje me provocaba una profunda punzada en el estómago. El corazón se mantenía al margen, era como si lo hubiese borrado de su base de datos o como quiera que se llame ese espacio en el que guarda tanta información... No sentía. Solamente padecía.
Recordarlo era un enfado constante conmigo misma, con el mundo o no se que con qué...
Nada había sido como había imaginado, había sido un desastre, todo del revés y de la peor forma posible y mi cabeza lo reconocía como el lugar que marcó un antes y un después. El lugar que cambió todo. Eran días de los que no quería hablar. si hubiese podido, seguramente hubiese borrado cualquier signo que hiciese que todo aquello volviese a mi cabeza...
Hasta que un día, el valor me hizo una visita y sucedió. Todo explotó por los aires. Todos los sentimientos salieron de lo más profundo y la historia dio un vuelco.
Entonces entendí que lo único malo de aquellos días fue no aprovecharlos como debía, dándole más tiempo del merecido a algo que ya no dependía de mí. Qué yo ya había hecho todo y más, y que todo lo mal que estaba yendo, no eran más que señales que en aquel momento no entendía pero ahora, sé que todo era para bien.

Ahora aquellos días tienen otro significado y en lugar de ser el momento de caer en picado, simplemente fueron el final de un comienzo mucho mejor, y de que en ocasiones, dejar atrás en el más literal sentido, es la mejor manera de mirar hacia adelante.


domingo, 10 de abril de 2016

Reencontrar el norte.

Domingos de desayuno en la cama,
de ideas revoloteando en la cabeza,
de sol perezoso y frío sin vergüenza.
Domingos de volver a alzar el vuelo y
dejar atrás lo que un día hizo perder el rumbo.
Imposible plantearse una constancia, unas ganas...
Pero es que la vida es esto,
un constante cúmulo de acontecimientos impredecibles y
nunca sabes cuales van a ser las armas que
utilizarás para reencontrar el norte,
siendo en ocasiones,
dejar pasar el tiempo, la mejor de las opciones.
Es entonces cuando llegan los domingos
menos tristes, más productivos.
Domingos en los que la lista de prioridades cambia...
y poco a poco, el gris se va volviendo blanco. 



jueves, 31 de diciembre de 2015

2015.

2015... lo que tengo contigo son un cúmulo de sensaciones encontradas... Se supone que ibas a ser un buen año, no es que hayas sido del todo malo, creo que esperaba más de ti. O eso es lo que me hacía pensar mi superstición de no gustarme los números pares y la suma de tus números era par... eso me hizo pensar que podías ser diferente, mucho mejor, y en muchas cosas me has fallado.

Pero es que nada es lo que parece, y si el año pasado por estas fechas me dicen todo lo que iba a pasar durante estos 365 días, no me lo hubiese creído. Ha sido una montaña rusa, con muchos altibajos y tropezones, pero a la vez, me han hecho levantarme cada vez mucho más fuerte.

Durante los primeros tres meses fue como si pasase de puntillas, eso, o mi memoria de pez vuelve a hacer de las suyas, porque no puedo decir nada relevante de esos primeros 90 días, pero después... todo vino de golpe. 

Creo que has sido el año en el que más he llorado, pero también en el que mejor me he sentido conmigo misma y al fin y al cabo, eso es lo que realmente importa ¿no?. Si ahora echo la vista atrás, me doy cuenta de que me quité ese peso de encima que me impedía ser yo realmente. A veces la vida te hace creer algo totalmente diferente a la realidad, y cuando abres los ojos no hay nada mejor de esa sensación de saber que estás dando de nuevo lo mejor de ti y aunque seguramente el número de cosas mal hechas supere al de las buenas, vivir se trata de hacer lo que te hace feliz, lo que te hace sentir bien, y en aquellos momentos hice lo que sentía que debía de hacer y lo que me apetecía hacer.

Puedo decir que me siento orgullosa de haber dado todo y más en una situación en la que todo iba en dirección contraria, pero no se puede luchar siempre contra viento y marea y menos sin ningún aliciente que te empuje a hacerlo, que compense tu esfuerzo en lugar de ponerte más zancadillas en el camino y ahí es cuando llegó el momento de tomar decisiones. Las más complicadas en mucho tiempo, pero necesarias para poder seguir adelante.

Parece que cerrar puertas te abre otras ventanas y así fue, puede que haya gente que se ha ido, que haya dejado huecos y vacíos que ahora parecen imposibles de cubrir, que duelen y seguirán haciéndolo, porque el corazón no entiende de "te quieros de mentira", pero otras personas han vuelto, y es que cuando una relación, del tipo que sea, realmente es de corazón, el tiempo pone todo en su sitio y todo vuelve a su cauce.

2015, me has vuelto realmente loca con tus altibajos, mucho más de lo que estaba... pero has hecho que cumpliese metas, que me haya levantado tras cada caída y eso que alguna que otra no ha sido pequeña. Has seguido manteniendo a mis pilares fundamentales a mi lado, a toda mi familia y a la segunda familia, la que elegimos nosotros, amig@s que sin ellos las cuestas arriba hubiesen sido totalmente imposibles de subir. Y si todo esto fuese poco, al final tenías el As bajo la manga de traerme trabajo... Por todo esto creo que en el fondo te tendré siempre cariño, al fin y al cabo si todo hubiese sido lineal, sin altibajos, hubieses sido muy aburrido, y lo que importa de verdad se ha mantenido en su sitio.

Pero ahora tenemos que despedirnos, 2016 ya está llamando a la puerta, y no, no espero nada de él, he aprendido que vivir el día a día, disfrutándolo y hacer lo que realmente nos hace felices es lo más importante.




viernes, 18 de diciembre de 2015

Aprendes.

Cuando menos te lo esperas aprendes. Aprendes que no sirve de nada esperar, porque cuando llegan las cosas es justo en el momento en que dejas de esperarlas. Aprendes que cuando realmente le importas a alguien, puede que pasen días, meses, o años sin hablar, que por una cosa u otra hubo una vez que la relación terminó quemándose, pero que tarde o temprano el tiempo vuelve a poner todo en su sitio y a su lado sigue siendo casa porque nada a cambiado. Aprendes que no es malo darlo todo si es lo que realmente te nace. Que quedarse con las ganas solamente servirá para que a la larga termines arrepintiéndote de no haberlo intentado. La vida te pondrá ante situaciones en las que lo más coherente será a su vez lo que más te cueste y más miedo te dé, pero poner punto final es necesario para salir con vida de ese laberinto. Al principio duele, a la mitad y al final seguirá haciéndolo, pero es mejor ese daño que el que te genera continuar luchando por algo que no lleva a ninguna parte. Es mejor hacer las cosas bien, por mucho que cuesten, que hacerlas del revés generando un daño innecesario. Aprendes que todo sucede por algo. Que si una puerta se cierra, se abrirán otras, pero no puedes quedarte de brazos cruzados porque el tiempo vuela y eso es lo único que no vuelve. Aprendes que puedes caerte un millón de veces, pero serán las mismas que te levantarás y cada una de ellas serás fuerte que la anterior. Y todo lo que ahora duele llegará un día en el que simplemente serán motivos para seguir manteniendo la cabeza alta. Que lo mejor que te puede pasar es tener la conciencia tranquila y es lo que te hará escoger la única opción valida, continuar hacia adelante.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Prioridades.

Cuantas más ganas tienes de hacer algo, más conspirará el planeta para que todo se ponga en tu contra y te termine saliendo todo del revés.

Está claro que en la vida, cuando tienes algo que hacer, más que un objetivo que cumplir, no te queda más remedio que ir posicionando prioridades, eso de que "quién mucho abarca poco aprieta" es una de las mayores verdades. Pero si además uno de esos objetivos que tienes que cumplir es estudiar... entonces si que prepárate para posicionar prioridades y olvidarte de muchas cosas que te gusta o quieres hacer...

Evidentemente, este es el caso. Estudiar "me quita" mucho tiempo. Es una de las tareas que más dedicación y empeño requieren, pero si además se trata de estudiar a distancia o por tu propia cuenta, mucho más. Es muy buena, por una parte esa libertad que te da el hecho de no tener unos horarios establecidos, pero esto a su vez, es un arma de doble filo, te desconcentras más, a veces no te pones límites y no cumples lo que te marcas cada día... es algo que requiere mucha, mucha, mucha fuerza de voluntad.

Por eso, se ha convertido en uno de los objetivos primordiales, y he tenido que dejar otros más de lado... Sé que será algo temporal, y que después tendrá su recompensa, pero no puedo evitar "sentirme mal" por no estar más tiempo por aquí, o poder dedicar más tiempo a mejorar mi trabajo, pero todo llega y sin esfuerzo no hay recompensa...


sábado, 31 de octubre de 2015

Despedimos Octubre con un Regalo

Qué rápido pasa el tiempo cuando nuestra cabeza navega en otros mundos... 
y que lento se hace a la vez cuando quieres que deje de hacerlo... 
Sea como sea, Octubre ya se acaba y con él, lo difícil que me lo ha puesto. 
Cada día un poco más... pero como escuché ayer :

¿Habéis conocido a alguien que avance mirando atrás?

Hay que seguir avanzando, buscar metas, proyectos, ilusiones y dejar atrás todo lo que nos quite las ganas, así que aquí os dejo el resumen del mes, pinchando en cada título entraréis a la entrada, al final encontraréis una sorpresa y nunca nos olvidemos de ¡continuar hacia adelante!














Y ahora... pinchar en la imagen, que tengo un regalo para vosotr@s






miércoles, 28 de octubre de 2015

Bullets...

Hoy es miércoles y en vez de hacerme un café y desahogarme, tendría que estar publicando un post con una canción positiva, o triste, eso no importa, el miércoles es el día de la música en el blog, pero hoy, no es lo que necesito.

Por suerte o por desgracia, a días no logro encontrar la diferencia, desde el principio, la vida me puso a prueba. No esperó... Desde el primer día.  Quizás por eso, para bien o para mal, cada vez que tropiezo intento salir a flote por mi misma. Todo lo que he pasado, sin duda, me ha hecho vivir situaciones que una persona con una vida “normal”, jamás experimentará. Todo me ha hecho ser más fuerte que otras personas...

No me gusta hacer ver mi lado más débil y menos mostrarlo cuando caigo una y otra vez por la misma razón. No me gusta sentirme vulnerable y tan frágil cuando algo me hace daño, pero la vida es una continua sucesión de sorpresas, unas agradables y otras... Otras por mucho que lo tengan claro son como un puñetazo en el estómago. Y no puedo evitar preguntarme... Si la recompensa a hacer las cosas bien, es esto... Si hiciese lo contrario, ¿ entonces qué ?


No todo el mundo va a actuar o reaccionar como queremos, eso siempre lo he tenido claro, pero siempre he creído en unos mínimos... No cuesta tanto hacer las cosas bien, dar nuestro brazo a torcer y dejar historias del pasado de lado para no pagar los platos rotos con el resto. El orgullo no es buen compañero de viaje, ni el mejor consejero, todo es mucho más sencillo... Es tan simple como cuidar a las personas que queremos mantener a nuestro lado, no hacer de ellas el blanco fácil hacia el que dirigir todas las balas que hemos ido acumulando por el camino...

martes, 27 de octubre de 2015

✖️✖️✖️

Debería haber publicado ayer... Y también debería de buscar una forma de acordarme de todas esas ideas que se me ocurren justo antes de dormir, y que después, a la hora de ponerme a escribir no aparecen ni por asombro...
Y sí, no sería una mala idea dejar de pensar y de dar más vueltas absurdas que no me van a llevar a nada, pero supongo que existe una gran diferencia entre hacerte una idea sobre algo y realmente sentirlo o darte cuenta de ello cuando lo tienes “frente a tí”. En ese momento se hace realmente difícil...
Al menos, podrían volver las musas y ayudarme a sacar de aquí dentro todo este entresijo de ideas, sentimientos y rabia que llevo acumulado...
Es cómo ver todo desde un punto paralelo y no reconocer la historia... Porque si miro atrás y hace un tiempo me cuentan esto, pensaría que es la mayor estupidez del mundo... Pero ya ves... No sirve el aquí estamos... Ya no hay plural. Ya no hay más que decepción, vueltas y dudas absurdas...

domingo, 25 de octubre de 2015

Soy.

Soy todo lo que no ves
porque estás demasiado ocupado viendo lo que parezco.
Soy la niña que sigue jugando a que entiende la vida,
la mujer que siempre elige equivocado el bando
y la anciana que parece haber sido crucificada como Cristo 
de tantos puñales que atravesaron las palmas de su mano,
y ella,
sin embargo,
sigue tendiendo sus dedos a todo aquel que le pide ayuda.
Soy mi fracaso
resumido en poemas que algún día quedarán en una caja olvidada,
pero nunca se irán de la memoria agotada de mi madre
ni de su sonrisa inquebrantable.
Soy el avión imparable
una vez que ha tomado pista,
el aterrizaje forzoso
y el poso del café que nos tomamos al despertar después de aquella noche inolvidable.
Nota mental al descuidado:
Todos,
al final,
salimos a flote.
Lo que nadie advierte es que también flota el cadáver.


[ Texto de Loreto Sesma ]

viernes, 23 de octubre de 2015

Aprendí.

Aprendí qué quién no te busca, no te extraña.
Y que quién no te extraña, no te quiere.
Que quién te quiere te busca, piensa en ti y te lo demuestra.
Que hay que creer en hechos, no en palabras.
Aprendí que cuando las palabras fallan, la música habla.
Que no importa que tan fuerte seamos,
todos necesitamos en algún momento un abrazo.
Aprendí que la vida decide quién entra en tu vida,
pero tú decides quién se queda.
Que los amigos pueden contarse con los dedos de una mano.
Que grandes amigos pueden convertirse en grandes desconocidos. Y viceversa. Aprendí que una sonrisa tiene el poder de cambiar el mundo.
Que la verdad duele una sola vez, pero la mentira duele siempre.
Por eso, valora a quién te valora.
Y no trates con prioridad a quién te trata como opción.
Que ya se sabe, que quién te lastima, te hace fuerte.
Quién te critica, te hace importante. Quién te envidia, te hace valioso.
Y a veces, es divertido saber que,
aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor.



Y, sobre todo, aprendí qué,
en esta vida, no se trata de ser perfecto, sino de ser feliz.


(texto de internet)

miércoles, 21 de octubre de 2015

lunes, 19 de octubre de 2015

Hoy es su día.

Hay una luz siempre cerca,
trae la oportunidad
a las princesas que sueñan
que todo puede cambiar
y aunque el camino es amargo
y sé que dolerá,
hasta el invierno más largo
muere rendido ante el mar.




Hoy, y todos es su día. El de todas esas super guerreras que se enfrentan y luchan contra uno de los peores monstruos que decidieron llegar y poner su vida patas arriba. Ellas son las verdaderas valientes.




domingo, 18 de octubre de 2015

Ganar perdiendo.

Llevo un rato pensando sobre qué escribir hoy. Bueno, más bien, sobre cómo escribir sobre lo que quiero transmitir, sobre lo que me quiero desahogar, porque el tema lo sé. Sólo me falta el cómo.

Creo que mi cerebro hoy está en stand by, o que mis neuronas han decidido que con estar toda la mañana estudiando y organizando la semana ya ha sido suficiente por hoy, que es domingo y que el máximo esfuerzo que debería hacer hoy es el de no dejar de comer chocolate mientras veo una serie detrás de otra. 

Pero bueno, a lo que iba... el otro día leí un artículo de opinión que venía a decir, muy resumidamente qué, perder, es otra forma de ganar, y me hizo pararme a pensar (un poco más, por si todavía era poco...)

Soy consciente de que he invertido tiempo, y no digo perder, porque creo que si haces lo que crees que debes en determinado momento no estás perdiendo tiempo sino invirtiéndolo en algo que esperas merezca la pena, y claro está, la inversión puede resultar nefasta... Puede que haya "perdido" una batalla a la que le puse mucho esfuerzo, mucha dedicación y ganas... pero ahora que todo ha girado hacia el lado contrario, estoy empezando a darme cuenta de que perder no es tan malo.

Tenía ganas de ganar en tiempo para mí, de ganar tranquilidad y perder de vista todo eso que hacia los días más grises de lo que ya eran. He perdido pero estoy empezando a ganar seguridad, y es que la peor pérdida no la he sufrido yo, sino alguien que no ha sabido valorar lo que tenía. 

Aún no me fío al 100% de mi misma... me da miedo que como esta semana, a mitad de los días algo me haga volver a tropezar, pero confío en que aprenderé de la pérdida  y terminaré transformando todo esto en ganancia.

Por el momento lo que si que tengo claro, es que me he ganado una tarde de domingo de relax, muy necesario para coger fuerzas y empezar una nueva semana a tope. 

viernes, 16 de octubre de 2015

Lo que te de la real gana.

¡ Por fin viernes ! 

Hay semanas que pasan volando y otras... que se hacen tan pesadas, que parecen eternas. La semana pasada fué tan eterna, que esta creo que ha pasado tan rápido por las ganas de que todo pase...

Han sido tan diferentes y tan iguales, que no sé con cuál de las dos me quedaría. Realmente con ninguna. Han sido demasiado mierda.

He tenido más “zancadillas” de las necesarias. Incluso alguna ha provocado una caída de esas que “escuecen”, la semana pasada pude con ellas, cumplí con los objetivos que me marqué, e incluso hasta surgieron metas nuevas. 

Pero esta semana, ni metas, ni objetivos ni ganas de seguir tirando de todo... Las fuerzas se me agotaron pensando más en el resto que en mí, y a pesar de que no sé qué es exactamente lo correcto cada vez creo que el único acierto es ser egoistas.

El otro día, escuché a Risto Mejide decir lo siguiente:

Hacer lo correcto es una asignatura muy extraña.
No puede estudiarse, nadie puede darte clases y
sólo puede aprenderse cuando el plazo
para presentarse al examen ya expiró.
Y sin embargo, por lo que más quieras,
más te vale que nunca,  jamás,
te quede pendiente.

Creo que hacía tiempo que no escuchaba algo con lo que estuviera tan de acuerdo. Es muy complicado acertar con las decisiones que debemos tomar, que podemos perdamos nosotros mismos tratando de encontrar la forma correcta de enfrentarnos al día a día...

Lo que cada vez tengo más claro, es que debemos de hacer las cosas con una finalidad: ser felices, y dejar de hacerlas solamente pendientes de agradar a los demás. No pasa nada por anteponernos a nosotros frente al resto. Es más, en determinados casos, debería ser obligatorio. No es ningún delito. Por eso...







miércoles, 14 de octubre de 2015

Trenes...

Aprendes a esconder el hacha de guerra en tu propio costado
para que no sea él el herido, y acabas tú sangrando... 

...Ojalá no me dejaras ir como haces siempre,
porque va a llegar septiembre y tal y como venga el frío,
te darás cuenta de que no fue mío lo que acabó esto para siempre.
Pero es que llega el momento en el que te cansas de ver pasar trenes,
una y otra vez, y quieres qué
de una vez por todas te esperen a ti y te digan
“personas como tú sólo pasan una vez en la vida y yo, no voy a perderte”


 

martes, 13 de octubre de 2015

Nada puede planearse.

Hoy no debería de haber post, pero es que tampoco debería haber fallado los dos últimos... Estoy empezando a plantearme que de verdad, nada puede planearse en esta vida. Porque cuanto más planees, peor saldrá todo.

Tenía una entrada preparada para el viernes, era tan fácil como darle a “publicar”, pero no... Mi cabeza siguió dando vueltas a lo mismo, y es que no sé a quién pretendo engañar, si no soy capaz de pasar página... El caso es que se me pasó por completo y durante el fin de semana pues por falta de tiempo no ha sido, pero si de ganas...

Después de una semana complicada el sábado y el domingo no iban a ser menos, y por si fuese poco, se les sumaba el lunes porque era fiesta. Qué sí, por una parte ha sido perfecto que hubiera “tanto día libre” y es que ahora mi cuarto, ese lugar donde me refugio de todo, donde trabajo, me inspiro, vamos, donde vivo prácticamente, está mucho más bonito ¡por fin he conseguido cambiarlo casi del todo! Pero por otra...  siguen pasando los días y nada cambia, creo que hasta empeora.

Cada vez veo más cerca la solución que jamás me imaginé, y no sé si lo que más pesa es el dolor, la pena, o una mezcla maldita de los dos... Y anoche me acosté con ganas de volver a ver un vídeo de alguien a quién admiro, que es capaz de hacer bonito el dolor, y al levantarme esta mañana al vacío que ya lleva acompañándome casi tres semanas y al que no me acostumbro, se sumaba el vacío de que su vídeo no estaba... Pero ahora que lo acabo de ver, vuelve a poner en su boca lo que soy incapaz de expresar y que es algo tan sencillo como :

“... a estas alturas, el puedo suena a miedo.
Ese paladar férreo que deja morderse la lengua
cuando no quieres escupir más dolor en palabras. 
Escribo mi mensaje de vete,
con la mirada de quédate y
la luz de una llamada perdida...

miércoles, 7 de octubre de 2015

Ya no

Hay canciones que llegan en el momento justo... Ese momento en el que te ahogas y no sabes de donde sacar fuerzas para continuar respirando... Pero entonces, alguien a quién sigues desde que empezó en el mundo de la música, estrena canción y te das cuenta de que todo es más sencillo de lo que pensabas...

 

Si todo intento ya es un disparate
¿Qué quieres?

lunes, 5 de octubre de 2015

Autumm

¡ Buenos días de cielo gris y lluvioso !


Parece ser que ya se acabó el sol. Y con él, los días de luz y calor, de playa y piscina y de ropa llena de colores llamativos. Septiembre se fue llevándose todo esto bajo el brazo, dando paso al otoño y de su mano Octubre.



Un nuevo mes por delante, de momento tormentoso en muchos aspectos, pero no por ello menos positivo. Muestra de ello es que también vuelven los domingos de relax, de manta y peli, de puesta al día de series etc, vamos, lo que viene siendo un domingo de los de siempre, de los que cuesta salir de la cama, poner las neuronas a funcionar y en los que el uniforme por unanimidad es el pijama... aunque, la verdad, no tengo muy claro si estos domingos llegaron a irse en algún momento... Lo que realmente está de vuelta, son las ganas de cumplir metas y proyectos que van surgiendo. 



De todo lo que he aprendido a lo largo de mi vida, hay algo que nunca se termina de alimentar de nuevas lecciones. Es una constante que se puede aplicar en cada pieza del engranaje que forma nuestro día a día. Ese algo es que si quieres algo, conseguirlo implica un esfuerzo que debemos hacer ante todo, por nosotros mismos. Por nuestra propia satisfacción.



Dicen los expertos que si haces algo durante 21 días, deja de formar parte de las tareas esporádicas y pasa a ser parte de tu día a día y de tu rutina. En un principio debe de repetirse durante 21 días seguidos, con un mismo horario etc. para que pase a ser una constante, algo que para unos temas irá muy bien, pero para el objetivo que quiero "aplicármelo", sinceramente, no lo veo factible. Mi objetivo es mantener una constante activa, tanto en este, mi rincón más personal, dónde me desahogo o muestro más de mí, como en mi otro blog donde muestro mis trabajos. Pero por el momento veo una completa locura pretender ser capaz de crear contenido aceptable durante 21 días seguidos para ambos sitios.



Por eso, seguiré una constante durante 21 días. Organizándome cada día y estableciéndome una rutina que me "obligue" a dejar de lado la pereza o el dejarme llevar por otros asuntos que en verdad lo único que han hecho ha sido robarme tiempo. Mi tiempo. Algo que nada ni nadie me va a devolver y que no quiero seguir malgastando.



¿Y vosotr@s? ¿Tenéis nuevas metas? Seguro que sí, y espero que podáis cumplirlas.

De momento...




¡ f e l i z    s e m a n a !

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Como la vida.




Todos somos conscientes de que cada uno de nuestros actos tiene consecuencias. Por cada acción hay una reacción. Cada decisión que tomamos cambia nuestras vidas. Las lleva por un camino o por otro diferente. Lo que no somos capaces de imaginar es la clase de consecuencias que tienen nuestras decisiones. Necesitaríamos una capacidad de adivinación que nadie posee. A veces, pensamos que somos capaces de controlar esas consecuencias. Y por eso nos arriesgamos a tomar decisiones que sabemos que llevan implícitas un peligro. Cada acción tiene su reacción, cada acto su consecuencia, pero esta siempre es imprevisible. Como la vida.

[ Texto del libro "Apaches" de Miguel Sáez Corral ]

lunes, 28 de septiembre de 2015

Todo puede cambiar.



Todo pasa por algo. Cada vez lo tengo más claro. 
Cuando ponemos toda nuestra ilusión, nuestro tiempo, nuestras ganas y nuestras fuerzas en algo, o alguien, y nos esforzamos una y otra ves, olvidándonos hasta de nosotros mismos y el resultado no es el que esperábamos, nos hundimos. 
Damos miles de vueltas buscando respuestas o tratando de encontrar justificaciones absurdas para responder las dudas que nos surgen, los porqués. Tratamos de encontrar un punto en el que hayamos podido fallar. 
El principal error es nuestro. Estamos acostumbrados a ver solamente el lado negativo, pero si cambiamos el punto de vista desde el que analizamos lo que nos sucede, puede que nos demos cuenta de que si algo no ha terminado siendo como imaginábamos, quizás sea porque debíamos de ver más allá de esa única opción que nos planteábamos.
Y entonces algo sucede. Es complicado de explicar, pero si cambiamos el punto de vista y algo no termina como pensábamos, no sentimos una derrota más a nuestras espaldas. 
Todo puede cambiar si nosotros mismos queremos.