lunes, 23 de mayo de 2011

Frenar a tiempo.

Es como si todo fuese diferente, pero sin el como. Ya no pienso, sé que desde el primer momento tenia razón. Todo tiene un aspecto, pero pocas cosas terminan siendo como realmente se muestran. Creo que aun no soy consciente... no me duele el echo de no tener razón, ni ningún echo quizás, son solo pequeños pinchazos en aquello que un día pude empezar a sentir pero supe frenar a tiempo. Ahora ya no importa. El tiempo ha contribuido a que el dolor sea diferente, y aunque algo queda no es de la misma manera, al fin y al cabo... ¿ya debería estar acostumbrada no?






P.D: Ahora que las ideas estan claras, lo único que tienes que procurar, es que no exista ese día en que llegues y me digas que no tenía razón, pero el miedo te ganó.

2 comentarios:

  1. Nunca debemos acostumbrarnos a la tristeza, hay que aprender a ser feliz, aunque duela y nos cueste encontratla.
    Soy nueva por aquí, me uno a tus seguidores, un saludo!

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